Cuando inicias un negocio, estás invirtiendo recursos monetarios, sueños, tiempo, metas, ideas, creatividad, etc., lo cual es un trabajo muy valioso, por lo que tener constancia de esa pertenencia es importante. Al registrar tu marca, obtienes.

• Propiedad de la marca

• Protección contra terceros que usen una marca igual o similar

• Puedes licenciar o transferir tu marca

• Es un intangible, que puede generar mucho VALOR

• Duración de su protección

La función principal de una marca es la de servir como elemento de identificación de los diversos productos y servicios que se ofrecen y se prestan en el mercado. Una marca debe registrarse, precisamente para QUE USTED, como propietario, obtenga un Título de Registro de Marca, que le da el derecho de usarla de forma EXCLUSIVA en toda la República Mexicana.
La importancia del registro de una marca es que a partir de ese momento nace la protección de la misma a través de acciones administrativas, civiles y penales para el caso de que terceros infrinjan el uso de la misma.

El registro de una marca otorga al titular el derecho exclusivo a impedir que terceros comercialicen productos idénticos o similares con la misma marca o utilizando una marca tan similar que pueda crear confusión. Por lo demás, si el titular no registra la marca, otras personas, incluso otras empresas, podrían utilizar (a sabiendas o sin ser conscientes de ello), para sus propios productos, el mismo signo o un signo semejante que induzca a confusión. 

Sus competidores podrían adoptar una marca semejante o idéntica y aprovechar la reputación y relaciones que usted ha creado con sus clientes y asociados comerciales. Esto no sólo disminuirá sus ganancias y confundirá a sus clientes, sino que dañará su reputación e imagen, especialmente si los productos rivales son de una calidad inferior.

Toda infracción en el ámbito de las marcas puede hacerse valer ante el IMPI, que tiene la facultad de imponer medidas para impedir este tipo de infracciones.

Además, es mucho más fácil de concederse una licencia sobre una marca registrada a otras empresas, lo que representaría una fuente adicional de ingresos. Las marcas también pueden ser objeto de contratos de franquicia.

Una marca que goce de buena reputación entre los consumidores también puede emplearse para obtener financiación de instituciones financieras, que cada vez son más conscientes de que el éxito comercial de las empresas depende en gran medida de las marcas. Por tanto, si bien no es obligatorio, es sumamente recomendable registrar una marca por los derechos exclusivos y excluyentes que otorga.