La figura de la declaración de uso, tiene por objeto fortalecer el mecanismo de otorgamiento de marcas, evitando que existan registros que tengan vigencia y no se usen por sus titulares, lo anterior con la finalidad de que las personas que tengan un plan de desarrollo comercial puedan explotar las marcas que no han sido usadas, pero si registradas.

La consecuencia de no realizar la declaración de uso es la caducidad del registro en términos de lo dispuesto por la Ley de la Propiedad Industrial, ya que, si la marca no ha sido utilizada durante los tres años consecutivos anteriores a la solicitud de declaración administrativa de caducidad, el registro caducará.