Las apps surgieron para ofrecer un servicio especializado y adecuado a la tecnología móvil. De acuerdo con datos de la Unidad de Inteligencia Competitiva (CIU), en la primera mitad de 2019 fueron contabilizados 106.8 millones de dispositivos activos en México.

En consecuencia, continuamente se han incrementado los usuarios que utilizan aplicaciones móviles, en especial gratuitas. La CIU añadió que han sido registrados 95.3 millones de consumidores en el país, con un incremento anual de2.4 millones de cibernautas. Por lo anterior, es importante su protección legal, pues, en todo América Latina, México es el país que cuenta con mayor cantidad de descargas de apps (más de 34.6 millones).

De acuerdo a Rodrigo Langarica, socio fundador de LANZO CONSULTORES, en México, hay una escasa cultura de proteger, por parte de muchos emprendedores, lo que ocasiona que poco después de que lanzan sus apps al mercado, la competencia copia el nombre, el aspecto y la función de éstas.

A continuación, este especialista señala aspectos a considerar para proteger una app:

1. Contratos de propiedad: Con relación al diseño y desarrollo de la app es necesaria la colaboración de diversas personas. Por tanto, es necesario firmar contratos que establezcan quién es titular de la app, para que el personal no pueda reclamar eventualmente el dominio sobre el producto.

2. Sistema de programación: En caso de utilizar software de código abierto, es importante considerar que está acompañado de permisos de uso que pueden restringir su manejo comercial o limitar su desarrollo. Entonces, es necesario investigar los tipos de licencia disponibles y escoger cuáles serán aplicadas al código de la app.

3. Secreto Industrial: Este aspecto, el cual representa una ventaja competitiva para las empresas, comprende la información de datos corporativos, clientes, análisis, algoritmos y estrategias comerciales. Para que funcionen adecuadamente, estos aspectos deben estar identificados, documentados, en confidencialidad, ya que permitirán gestionar el flujo de información dentro y fuera de la empresa.

4. Diseño Industrial: Las características visuales (conjuntos de íconos, pantallas, imágenes dinámicas), las cuales no distinguen una app de otras, pero proporcionan un aspecto peculiar, pueden ser protegidas mediante el diseño industrial, el cual es menos costoso y cuentan con una vigencia de hasta 25 años.

5. Derechos de autor: El contenido de la aplicación (código, fuente, imágenes) puede ser protegido mediante esta figura jurídica, la cual es automática y gratuita porque surge cuando la app tiene forma tangible. Sin embargo, solicitar el registro otorga protección y derechos más sólidos que duran hasta 100 años después de la muerte del autor.

6. Signos Distintivos: La identidad de la aplicación puede protegerse mediante marca o aviso comercial, evitando así que las características (nombre, slogan, apariencia del ícono, interfaz, etc.) sean utilizadas por la competencia. El trámite de registro dura menos de un año y cuenta con un periodo de protección de 10 años que puede ser renovado por elmismo periodo.

7. Patentes: Es la protección con mayor amplitud, pues puede cubrir su funcionalidad por 20 años. Las apps que sólo recopilan y muestran datos, o automatizan procesos conocidos, probablemente sean consideradas materia no patentable. Sin embargo, aquellas que resuelven una necesidad o causan un cambio en el mundo real pueden patentarse, siempre y cuando sean novedosas e inventivas.

8. Términos y condiciones: Finalmente, debe establecerse un conjunto de puntos que determinen la forma en cómo los usuarios pueden usar el contenido (tal como descargar material para uso personal y educativo, pero no con fines comerciales) y de qué manera serán manejados sus datos personales conforme a la ley aplicable.

“El mundo en el cual vivimos hoy día, está a mil por hora, por lo que tener una app bien registrada y protegida, sirve para garantizar el trabajo, el tiempo y el dinero invertido desde su nacimiento hasta el diseño final. Proteger su app utilizando diferentes figuras de propiedad intelectual, y otras estrategias como contratos, maximizará su valor al blindarla de tal forma que será imposible a otros copiarla, por lo que su porción del mercado estará segura”, señala Rodrigo Langarica.