En mi entrega anterior, escribí sobre la reforma promovida por el gobierno federal sobre el etiquetado de productos, la cual significa un cambio en el modo de comunicar al consumidor los contenidos nutricionales que se consideran riesgosos para la salud, artizando con esto, una fuerte sacudida a la Ley de la Propiedad Industrial, en el rubro de marcas.

Fue hace menos de 72 horas, es decir, este viernes 24 de enero de 2020, día en el que fueron aprobadas las modificaciones a la Norma Oficial Mexicana NOM-051-SCFI/SSA1-2010 (NOM 051), la cual obliga a que los alimentos y bebidas cuenten con una advertencia que permita al consumidor identificar con claridad los productos con exceso de nutrientes como azúcares, grasas transgénicas, etc.

El Gobierno federal informó que los Comités Consultivos Nacional de Normalización de la Secretaría de Economía, el de Regulación y Fomento Sanitario de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), aprobaron la nueva norma sobre etiquetado frontal de alimentos y bebidas que aplicará en el país.

Destacaron que con la entrada en vigor de la norma “cumple con la reciente modificación de la Ley General de Salud por parte del Congreso de la Unión”.

Se dice que, con esta NOM 051, el gobierno de México da un paso más para afrontar con firmeza la epidemia de sobrepeso y obesidad que tanto afecta a la población, dañando de igual forma la competitividad del país.

Como en toda actividad que sucede en la vida del ser humano, encontramos dos partes, dos vertientes, cada una con parte de razón, con parte de no razón, pero al final, con opiniones que siempre resultan valiosas, por lo que en este espacio me aboco a incluir los argumentos en contra de esta nueva NOM 051

Desincentivar la competencia, violar instrumentos legales de derechos de autor y propiedad industrial y afectar el comercio exterior, fueron los principales argumentos presentados en contra del proyecto de nuevo etiquetado de alimentos.

Tenemos en primer lugar, los comentarios de la Cámara Suizo – Mexicana de Comercio e Industria (SwissCham), con afiliados como la chocolatera LINDT & SPRÜNGLI, la fabricante de caramelos RICOLA Y NESTLÉ; la cual insinuó que la regulación no respeta los tratados comerciales y principios internacionales de propiedad intelectual al prohibir el uso de personajes, dibujos o celebridades en productos con sello de advertencia.

El sector industrial de Alimentos de la Canacintra, la industria de la publicidad y de la comercialización de licencias de marca apoyan este señalamiento.

Otra crítica fue presentada por el Consejo Mexicano de la Industria de Productos de Consumo (ConMéxico), con afiliados del tamaño de BIMBO, COCA-COLA, GRUMA Y PEPSICO; organismo que mencionó que el etiquetado no reconoce porciones, no permite comparar entre productos similares y prohíbe declaraciones nutricionales.

Esta crítica, también fue secundada por la Cámara Nacional de la Industria Panificadora y Similares de México (CANAINPA), la Cámara Nacional del Maíz Industrializado y por la Comisión Federal Competencia Económica (COFECE).

Por su parte, el Consejo de Exportación de Lácteos de EU (USDEC, en inglés) señaló que el nuevo etiquetado no sólo afectará la competencia, sino que va a impactar el comercio exterior de México.

La Asociación Nacional de Fabricantes de Chocolates, Dulces y Similares (Aschoco-Confimex), criticó la declaración del contenido energético y otros nutrimentos en cada 100 gramos o mililitros de producto y advirtió un mayor consumo de alimentos en el mercado informal. 

Oldways y su Consejo de Granos Enteros (Whole Grains Council) señaló que el etiquetado prohibiría a las empresas usar el sello de Grano Entero que respalda en algunos productos, como el pan integral.

Grupo Jumex intercedió por eliminar el sello de advertencia sobre el contenido de edulcorantes y ConAgra Foods México pidió hacer una distinción entre azúcares naturales y azúcares añadidos.

Para terminar, como lo señalé anteriormente, este cambio no es inocuo, esta transformación de la NOM 051 va a obligar a los comerciantes de los sectores involucrados, a tener mayor cuidado en comprobar que el contenido sugerido por la marca que se comercialice en el mercado, no genere confusión, para evitar acciones que podrían llegar a ocasionar que el registro de marca otorgado por el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial se cancelado, pecata minuta en la que los Señores y Señoras legisladoras NO TOMARON CONCIENCIA.

¿Cuál será el devenir de los acontecimientos, para los titulares de registros de marca, en México, que identifiquen productos alimenticios, se quedarán con los brazos cruzados o darán batalla en tribunales, haciendo valer los apartados y contenidos de la Ley de la Propiedad Industrial?
Estaré pendiente de la avalancha de información sobre este asunto particular, para seguir opinando.