Un informe del Comité de asuntos jurídicos del Palamento Europeo propone que las innovaciones en materia de Inteligencia Artificial sean patentables siempre que cumplan los criterios exigidos a las invenciones y que debe considerarse la protección de las creaciones técnicas y artísticas generadas por la esta tecnología.

El Comité de asuntos jurídicos del Palamento Europeo ha presentado la versión preliminar de un informe, dirigido al Consejo y a la Comisión (Report on intellectual property rights for the development of artificial intelligence technologies (2020/2015(INI)), en el que, entre otras medidas, propone que las innovaciones en materia de Inteligencia Artificial (IA) sean patentables siempre que cumplan los criterios exigidos a las invenciones.

Igualmente señala que debe considerarse la protección de las creaciones técnicas y artísticas generadas por la IA, pues algunas de estas obras pueden considerarse equivalentes a obras intelectuales y, por lo tanto, podrían ser protegidas por el derecho de autor.

Necesidad de seguridad jurídica en torno a la IA

El informe destaca que la importancia que están cobrando estas tecnologías y la generalización de sus aplicaciones hace cada vez más necesaria una seguridad jurídica en torno a la misma, que facilite la inversión necesaria en la misma.

En este sentido, el documento acoge favorablemente tanto la nueva Estrategia Europea del Dato como el Libro Blanco sobre la Inteligencia Artificial presentados recientemente por la Comisión, subrayando que la futura regulación de esta materia debe ser lo suficientemente flexible como para tener en cuenta toda la realidad multifacética de la IA y permitir la creación de un marco que normativo resistente al paso del tiempo y a la evolución tecnológica.

En este contexto, el informe destaca que las patentes protegen las invenciones técnicas, es decir, los productos que proporcionan una nueva solución técnica a un problema técnico determinado.

Por ello, recomienda que se dé prioridad a la evaluación de las implicaciones de las tecnologías de la IA por sector y tipo de derecho de propiedad intelectual, teniendo en cuenta el grado de intervención humana, la importancia del papel de los datos utilizados y la posible participación de otros factores, como los equilibrios económicos sectoriales.

En concreto sugiere que la evaluación se centre en las repercusiones y las consecuencias de la tecnología de la inteligencia artificial en el marco del sistema actual de derecho de patentes, de protección de marcas y diseños, de derechos de autor y derechos conexos, incluida la aplicabilidad de la protección jurídica de las bases de datos y los programas informáticos, y la protección de los conocimientos técnicos y la información comercial no divulgados (“secretos comerciales”) contra su adquisición, utilización y divulgación ilícitas. Y en esta línea, subraya, además, la necesidad de evaluar si es preciso reforzar el derecho contractual y las normas de competencia a fin de crear un marco jurídico más completo para los sectores económicos en los que la inteligencia artificial desempeña un papel más relevante.

La importancia de la propiedad intelectual para la IA

El informe considera, además, que aunque los algoritmos, las matemáticas los métodos y programas informáticos no son patentables como tales, sí pueden formar parte de una invención que puede ser patentada. Sin embargo, se advierte, también, la complejidad del razonamiento utilizado por ciertas tecnologías de la IA puede aumentar la dificultad de comprobar que estas invenciones cumplen con las normas existentes.

En todo caso el informe recoge que las solicitudes de patentes registradas por la Oficina Europea de Patentes para invenciones directamente relacionadas con el funcionamiento de la IA (tecnologías esenciales de IA) se han triplicado con creces en un decenio: de 396 en 2010 a 1.264 en 2017.

Creación de obras por la IA

Por otra parte, continúa, la creciente autonomía de ciertos procesos de decisión puede dar lugar a creaciones técnicas o artísticas. Por ello, la evaluación de todos los derechos de propiedad intelectual a la luz de esta evolución debe ser una prioridad en este ámbito del derecho comunitario, a fin de fomentar un entorno propicio para la creatividad y la innovación recompensando a los creadores.

En este sentido, y como la perspectiva de una IA “fuerte”, es decir, una que sea consciente de sí misma parece todavía ser muy futurista, informe destaca que el papel de la intervención humana sigue siendo fundamental para la programación de los dispositivos de IA, la selección de los datos de entrada y la aplicación de los resultados obtenidos.

Y dado que la IA también es utilizada por las oficinas de patentes para facilitar la investigación del estado de la técnica, parece importante señalar que la tecnología proporciona una ayuda útil, pero no debe sustituir el análisis de un examinador humano como base para la concesión de derechos.

En el ámbito de la patentes, también hay que señalar que la complejidad del razonamiento utilizado por ciertos tecnologías pueden aumentar la dificultad de comprobar que estas invenciones cumplen con las normas existentes.

En cuanto al derecho de autor, la condición de originalidad, que imprime a la obra la personalidad de su autor, podría constituir un obstáculo para la protección de las creaciones generadas por la IA.

Sin embargo, la tendencia general con respecto a esta condición es ir hacia un concepto objetivo de novedad relativa, que según indica el informe, permite distinguir una obra protegida de las obras ya creadas. A este respecto, se destaca que la creación generada por la IA y la creación “tradicional” siguen teniendo en común el objetivo de ampliar el patrimonio cultural, aunque la creación se realice mediante un acto diferente.

Por ello, en un momento en que la creación artística mediante la IA se está volviendo más común (un ejemplo de ello es el cuadro “Next Rembrandt”, generado después de que 346 obras del pintor fueran digitalizadas para poder ser procesadas mediante la IA), parece que estamos avanzando hacia el reconocimiento de que una creación generada mediante IA podría considerarse una obra de arte sobre la base del resultado creativo y no del proceso creativo.

Cabe señalar también que si no se protegen las creaciones generadas mediante la técnica de la inteligencia artificial, los intérpretes de esas creaciones podrían quedar sin derechos, ya que la protección otorgada por el sistema de derechos conexos implica la existencia de un derecho de autor sobre la la obra que se está interpretando.

Por lo tanto, se propone que se evalúe la conveniencia de conceder el derecho de autor de esa “obra creativa” a la persona física que la prepare y publique legalmente, siempre que el diseñador o diseñadores de la tecnología subyacente no se haya opuesto a tal uso. Un razonamiento que se ajustaría al sistema europeo de protección de “datos de obras”; dichos datos pueden ser explotados como parte de los datos utilizados para formar las tecnologías de IA que pueden luego generar creaciones secundarias, incluso con fines comerciales, siempre que el derecho a dicho uso no haya sido reservado expresamente por sus titulares.

Por último, habida cuenta de la función esencial de los datos y su selección en el desarrollo de las tecnologías de la IA, se plantean varias cuestiones relativas a la accesibilidad de esos datos, en particular la dependencia de los datos, los efectos de bloqueo, la posición dominante de determinadas empresas y, en general, la insuficiencia del flujo de datos. Por consiguiente, será importante fomentar el intercambio de datos generados en la Unión Europea a fin de estimular las innovaciones en materia de inteligencia artificial.

A corto plazo, esto puede basarse en particular en la transposición de la Directiva sobre datos abiertos y en la promoción de la celebración de acuerdos de licencia para fomentar el intercambio de datos industriales. Pero a medo plazo, la próxima propuesta de la Comisión sobre el marco legislativo genérico para la gestión de las zonas comunes europeas de datos será decisiva, en particular para el acceso a los datos sensibles datos, como los relativos a la salud..